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Si no fuera tan rubia, tan alta y tan nórdica como le
decían de pequeña, Marta Robles podría ser un chotis, la
más madrileña del foro quizá por eso de que nació
en
Chamberí, mejor barrio imposible cuando lo que toca es ser
castizo. Entre esto y lo de su programa de Telemadrid,
"A
la última",
Marta es algo así como una fenomenal guía repleta de
rincones donde perderse por la capital, tan fenomenal que
en un momento nos suelta una lista de restaurantes casi
imposible de enumerar, tampoco de apuntar con el boli a
todo gas.
Como diría aquel, la periodista ha venido a hablar de su
libro, así que mejor centrarnos porque ésa es la excusa que
encontramos para charlar un rato con ella. “Diario de una
cuarentona embarazada” (Planeta) es el título de su irónica
visión sobre una realidad cada vez más habitual en el mundo
que vivimos, tanto que la propia Marta ha sido madre
pasados los cuarenta. Por eso, acertarán si piensan que hay
algo de autobiográfico en la novela, pequeños detalles para
redondear una trama divertida y empeñada en romper tópicos.
Aunque en un primer momento suene a literatura para
mujeres, Marta aclara que de eso nada, que los hombres
deberían leer el libro no sólo para reírse, que también,
sino para aprender un poco más sobre el sexo contrario,
para intentar comprender cómo se siente una madre cuando de
repente su vida gira alrededor de una enorme barriga.
Marta defiende la maternidad en la madurez como la mejor
fórmula para rejuvenecer, y además insiste en que las
mujeres alcanzan la plenitud una vez cumplidos los 35, esa
edad en la que sentirse
bien por dentro y por fuera sirve para sonreír como lo hace
ella, tan rubia, tan alta, tan nórdica y tan estupenda. Al
final, semejante despliegue de optimismo acaba pasando
factura, y metidos en
harina casi le confesamos que el flechazo hacia ella surgió
cuando presentaba “A toda página” en Antena 3, una época en
la que compaginó televisión con la radio en el programa “A
vivir q son dos días”. Coqueta lo justo porque no le hace
falta, Marta reconoce que la descubrimos tarde porque ya
llevaba mucho tiempo dando guerra, lo mismo en Madrid que
en Londres, donde vivió una temporada. Allí aprendió los
entresijos de la tele y, entre medias, alucinaba cuando se
cruzaba con los Rolling Stones por la calle, cuando persegía
a Chrissie Hynde, cantante de The Pretenders, sin más
intención que ver de cerca a su ídolo. Aventuras que darían
para otro libro, sólo haría falta q Marta encontrara hueco
en su apretada agenda laboral. De momento sigue al pie del
cañón con “A la última”, donde cada semana recorre Madrid
con un invitado diferente. Han pasado tantos que le cuesta
enumerar, pero conseguimos que nos diga algunos de sus
favoritos, como José Antonio Marina, Jaime Royo- Villanova
y Gervasio Posadas. También le gustaría invitar a la
Princesa de Asturias para que le mostrara sus rincones
favoritos de
Madrid
Y aunque será complicado que acepte, después de conocer a
Marta, sospechamos que su tenacidad puede con eso y más
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